Guías de Trabajo Autónomo

Desde la creación del Espacio Europeo de Educación Superior, se han ido sucediendo diferentes declaraciones para definir las futuras líneas de actuación dentro del ámbito educativo europeo. Una de estas líneas se basa en la importancia otorgada al trabajo autónomo del estudiante. El nuevo modelo de formación universitaria se centra fundamentalmente en el fomento del desarrollo de competencias que posibiliten al estudiante un aprendizaje continuo y autónomo a lo largo de la vida.

Los nuevos créditos europeos ECTS (European Credit Transfer System) valoran el tiempo invertido por el alumno para adquirir las competencias del programa de estudios. Cada uno representa entre 25 y 30 horas de aprendizaje. Incluye no sólo la asistencia al aula, sino también la dedicación al estudio, la realización de seminarios, resolución de ejercicios, etc. La implantación del ECTS en la enseñanza superior da también mayor importancia al trabajo personal del alumno. Todo esto hace que hoy día sea imprescindible la aplicación de una metodología docente basada en el aprendizaje por descubrimiento del alumno cuyo principio elemental es que lo que el alumno puede hacer por sí mismo, no lo debe hacer el profesor. Esto significa que el alumno trabaja de forma independiente con la mínima intervención del profesor y alcanza los objetivos del curso descubriendo por sí mismo aquello que tiene que aprender. Este tipo de aprendizaje se consigue con el desarrollo de Guías de Trabajo Autónomo que refuerzan la gestión del auto-aprendizaje y la responsabilidad del alumno, respetando al mismo tiempo las distintas capacidades, disponibilidades horarias, necesidades y ritmos de aprendizaje de los alumnos.

El trabajo autónomo constituye una alternativa eficaz a los modelos directivos clásicos o modernos, suscitadores de aprendizajes receptivos. Basado en las aportaciones del aprendizaje por descubrimiento, subraya la intervención del alumno en el proceso de búsqueda y hallazgo de respuestas personales a problemas de contenido de muy variado carácter. Además, posibilita la autorregulación del aprendizaje, desarrolla en el alumno la responsabilidad por su propia formación y genera motivación intrínseca asociada a la satisfacción por la realización de la tarea. En el aprendizaje por descubrimiento, el contenido esencial de lo que debe ser aprehendido no se facilita en su forma final sino que tiene que ser descubierto por el sujeto.